PIEDAD BONNETT - LAS CACEROLAS

van despertando al mundo:
su alboroto
tiene algo de campana,
de canción derramada sobre el fuego
en la semipenumbra donde el tizne
ha instaurado su noche mentirosa,
y el niño ve el rescoldo de sus sueños
en el tazón amargo de su padre.

El hilo de los días (1995)

Comentarios