TERESA DE JESUS - LAS GUERRERAS

Dedicatoria:

A las luchadoras

                           no a las pasivas

a las pacifistas

                           no a las invasoras

a las valerosas

                          no a las indecisas

a las guerreras

                         no a las sumisas

           A María Eugenia Escobar

                1

                  Dios era el Verno
                  y el Espíritu se movía
                  en la Nada;
                  la Nada era Todo
                  y Dios era la Nada.

Entonces aparecieron las guerreras.

Desdeñaron acatar las órdenes
resistieron los imperativos
y burlaron
la imposición suprema.
Eran altivas:
fueron las Evas.

Resistieron el abandono del hombre.
Lo tomaron a traición
y el dolor fue el de un lanzazo en pleno amor.
Se replegaron, rotas,
mientras La Palabra era pronunciada
en contra suya.

                 [Dios puso custodio
                  a sus jardines.
                  Su árbol más cuidado
                  lloraba soledades.]

El viento las vio correr
- celaje, flecha -
tomando posesión y bautizando,
retando al trueno,
bariendo la tormenta.

El ángel de la flamígera espada
las vio sembrar los cielos de jazmines.

                   [El Espíritu llovía
                    y era un agua sanadora
                    sobre la tierra:
                    lluvia de jazmines.]

                  2

Caín jamás asesinó a su hermano.
Abel juntaba pensamientos
cada día más devastadores
y lo envolvió en medaces redes:
"moriré a tus manos" repetía.

    -CAIN,
                  ¿QUÉ HAS HECHO
                                                       DE
                                                              TU
                                                                    HERMANO?

Las angustias del predestinado
se volvieron serpientes
y a su silbo, alertadas las guerreras,
a Caín deefendieron del estigma.

                     3

      -DAME TU FIDELIDAD:
             SACRIFÍCAME A TU HIJO

Las guerreras no escuchan La Palbra
pero saben mantener
desbrozadas y rectas
las vías del entendimiento.

Se ponen en marcha, decididas, fuertes,
e irrumpen justo a tiempo
para impedir el crimen insensato.

Huyen con el hijo a fin del firmamento.

Dios se queda pensativo... y quieto.

                  4

Estuvieron cerca del Amor,
le honraron,
bebieron su agua viva.

Detuvieron a Judas, torvo y espantado
camino al sacrificio máximo.
Lo besan. Y ese beso limpia la perfidia
e impide el oráculo perverso.

- Judas ¿no has de traicionarme con un beso?

- Estoy limpio, Maestro. Mi alma
  que refleja tu amor,
  en él encuentran su solaz y abrigo.

- ¿No llevas 30 monedas en tu bolsa?

- Te amo, mi Señor, y eso me basta.

- Escrito está que un beso me vendiera.

- Más, tú dices que Amor mueve los montes.
  Mi corazón, señor, se inflama y vuela.

Las guerreras desbaratan todo intento
de involucrar a Judas, inocente.

                 5

Sobre ellas
- alfareras, hechiceras, pensadoras -
se despeñan maldiciones y sentencias.
Las leyes fueron su condena/cárcel

más ellas: tal guerreras, fuertes
                  tal féminas,    flexibles
                  tal diosas,       infinitas.

Vivieron como pez entre dos aguas.
De la flor fueron aroma, no raíces;
de la mina el misterio, no metales;
del fuego la energía, no los leños.

Perseguidas, se hicieron nervio y noche.
Esperaron los tiempos de la lluvia,
vivieron lo sin fin de la semilla.

Conocieron la herida de la tierra;
registraron los últimos coloquios
de las grutas; el fuego de los cuarzos,
la veta de las sales escondidas.

Navegaron soledades y arribaron
a puertos de luciérnagas.
Fuegos fatus ardieron en ventanales,
fantasmas caídos de los goznes.

Precisaron penetrar el tiempo
ir al cáliz, sin temblor y estambre,
noche y estridencia de colores,
lo que fluye, y latigazos del relámpago.

Hicieron un mapa de dificultades,
pusieron hitos, marcaron caminos,
plantaron sus banderas
                   en el fondo mismo de los cielos.

                   Dios levanta sus guardias
                   aceptando el retorno.

                   Y la palabra se hace
                   leche y miel sobre el mundo.

Túneles y Jaulas (1993)

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