CARMEN BERENGUER - FRAGMENTOS DE RAIMUNDA

La expatriada Raimunda está hablando  
sin tierra les habla desde el aire  
inhala y expulsa impmperios casi  
difunta susurra su lengua espesa  
donde cantar no puede su letanía  

Fuera del edén la pordiosera Raimunda 
vocifera  Me he tragado un volcán y bailo  
y canto  Me usaron y uso fánnacos para  
donnirie occidente  En una balsa al mar 
 para mecerte 

 Este fragmento es para ti porque ya no 
 puedo contigo ni mirarte puedo  
Allí donde habité por siglos y siglos  
se va perdiendo en un hilo el infinito  
porque nada queda ya ni el seguro de la puerta 
ni el púrpura malva de tu boca  se quebró de espanto 

 Este fragmento es para ti porque ya no  
puedo contigo ni mirarte puedo  
Allí donde habité por siglos
se perdió en el infinito  nada queda
el cerrojo de la puerta  ni el pubis de tus labios
sólo el mujido espanta

después que te entregué los hijos
después que acosté contigo
hablé hasta el alba pariendo

Raimunda siente los deseos de la carne
vio un rostro que la sufre  y llorante
vuelve su pálida caricia hacia el norte
que le devuelve su sur

EL convulso le devuelve y le enciende
soy la pálida -le grita- te deseo tendida en la maleza
-maldita- vocifera
malinche le rueda por la cara

Encendido él pálido liba raposa
y sonrosada carne  la ultrajada
en la hierba la salivan lamida te mo
te mía gimotera la inocente

Rouge ruge la diosera la pagaron
transa el modo de hacerse bello
paraje el incienso  la tramoya en la
escena baila una cuerda en la delgada
sonora llama de fuego

 Uno este maldito sueño a aquellos otros tantos
que me aquejan reposan y luego asumen lenguas
atroces
En tinieblas deambula este cuerpo lleno de deseo

Afuera está lo carcomido
y adentro atónito e irremediable
la verguenza de una hormiga
que come excremento y cadáveres

Este ojo que se va cerrando
parpadea a los mensajes de los
carteles luminosos de esta vida
a punto de morir

y es que apenas se amonas las ladys, las misses, 
matronas madonnas de la historia

Y LA LA LA LA LA LA LA ÑUSTA

Podridos reverenciales litúrgicamente
hacia la flora se va cerrando el párpado
en el camino de puás

Julian Sorel Hipócrita defecó escondido
en las polleras de sus locas madames

Julieta rebelde moría con su amado
antes del alba en Verona

Suicidas las Bovary no esperan el letargo
de una tarde infecunda
que muere a la luz de las luciérnagas
intermitente mensaje de una loca
en los pasajes de una celda

La Emperatriz está hablando desde la lengua
deslenguada y mal parida


A media asta (1991)
 


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