Piel que pora no podría ser otra piel de durazno
negro;
pigmento oscuro no otro, más que oscuro,
no otro.
Crin sulfuroso el sayo que lo cubre y lo tizna,
Si aquél blanco horadara negro piel,
o la negrura espesa
el corazón tensara rojo piel blanca y por blanca
virgínea,
verrugosa la oruga sedara el silencio de aquél
vellociono.
Pigmento de sedas avienta la oruga.
Su brillo opacara así, empolvando las estrías
que trepana
la cintura hacia lo velloso; lamé cerrara
y abriera hondo.
Pigmea su lamé bellosida plateara la sien;
guante sintético
de la mano del guante esconde,
vacilando al taco
de la cintura drapeada; cincha salvaje
cimbra el talle
pirqué blanco; borda el punto y piensan
pezones
más arriba, antes del cuello bibeteando cintas,
cincha
acordona las tetas ralas; pilchas sujetas.
Piqué colorean cruces, ensebado natural
a lunares
salmón en la distancia lunar,
refajo crepégeorgette saya, bajo sostenedor
del cuero
que acorpiña la tetada; satén a rayas
pespunean tajos,
y más abajo, en medio de las piernas
antes de la melenada labial;
relieves sayos,
piernas nylon rellenas; puntos idos,
hilos
hilados; dedos uñetas, recortan los aderezos pielares
nacientes lunas, relevos verde lumiere musgo,
humedece la noche zigzagueante
breteles en la sima,
carnada rolliza fajeada en pieles
algas
focas cocidas surcen el cuero y viste
a la que suspira por los desperdicios
un rosario de conchas anillando el ruedo
y más encima, enmarañados torsos
bogan
sumos de cochayuyo yodado; eje verde luche
aquello que transparentala enagua
y perfúmea, lo que ahuyenta,
colgajos de trenzas anudan la colonia
de changos, y siglos turban chascas;
cuelgas de lana.
El colero amanta las crenchas
y flotan en el doblés, ligados a la espalda
el broche; colitas de cuelgas
albacorán
gangocho carnal; flota de percas y arriba,
arquea el escote y apunta a los huesos
arneando la dayas de duras aletas,
crespan, crespas
aquellos párpados; nido de estrellas
y más adentro se viera bajo un telón grácil
sueltas las charquis, danzan, danzen
Sayal de pieles (1993)
negro;
pigmento oscuro no otro, más que oscuro,
no otro.
Crin sulfuroso el sayo que lo cubre y lo tizna,
Si aquél blanco horadara negro piel,
o la negrura espesa
el corazón tensara rojo piel blanca y por blanca
virgínea,
verrugosa la oruga sedara el silencio de aquél
vellociono.
Pigmento de sedas avienta la oruga.
Su brillo opacara así, empolvando las estrías
que trepana
la cintura hacia lo velloso; lamé cerrara
y abriera hondo.
Pigmea su lamé bellosida plateara la sien;
guante sintético
de la mano del guante esconde,
vacilando al taco
de la cintura drapeada; cincha salvaje
cimbra el talle
pirqué blanco; borda el punto y piensan
pezones
más arriba, antes del cuello bibeteando cintas,
cincha
acordona las tetas ralas; pilchas sujetas.
Piqué colorean cruces, ensebado natural
a lunares
salmón en la distancia lunar,
refajo crepégeorgette saya, bajo sostenedor
del cuero
que acorpiña la tetada; satén a rayas
pespunean tajos,
y más abajo, en medio de las piernas
antes de la melenada labial;
relieves sayos,
piernas nylon rellenas; puntos idos,
hilos
hilados; dedos uñetas, recortan los aderezos pielares
nacientes lunas, relevos verde lumiere musgo,
humedece la noche zigzagueante
breteles en la sima,
carnada rolliza fajeada en pieles
algas
focas cocidas surcen el cuero y viste
a la que suspira por los desperdicios
un rosario de conchas anillando el ruedo
y más encima, enmarañados torsos
bogan
sumos de cochayuyo yodado; eje verde luche
aquello que transparentala enagua
y perfúmea, lo que ahuyenta,
colgajos de trenzas anudan la colonia
de changos, y siglos turban chascas;
cuelgas de lana.
El colero amanta las crenchas
y flotan en el doblés, ligados a la espalda
el broche; colitas de cuelgas
albacorán
gangocho carnal; flota de percas y arriba,
arquea el escote y apunta a los huesos
arneando la dayas de duras aletas,
crespan, crespas
aquellos párpados; nido de estrellas
y más adentro se viera bajo un telón grácil
sueltas las charquis, danzan, danzen
Sayal de pieles (1993)
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