ALEXANDRA DOMÍNGUEZ - POEMA EN EL QUE SE HABLA DE LO INSIGNIFICANTE.

 Esta mañana la belleza es insignificante.

Una mesa de madera en una casa de Belfast es insignificante

porque una mesa está quieta y puede ser tortuga y ser lenta

al cruzar el puente que une lo útil con las chimeneas de 

                             la poesía.

Otra mesa hecha con la madera del mismo árbol

en la buhardilla donde soñó Nezval en Praga

es insignificante para el que sentado en la taberna en un 

                            puerto de Noruega

ha abandonado su último sueño y piensa en un barco

                            hundido..

Todo lo que es probable es también insignificante,

el cabezal de la cama donde no durmió Rilke en Génova

                           es insignificante,

la almohada de barro y el arcón de tablas donde está Pessoa,

el mascarón de proa que abrió el armario de los mares a

                             Neruda.

Esta mañana la belleza es insignificante,

la madera que arde, la corteza del nido del violín,

que echó a volar Virginia Woolf antes de cruzar el agua.

Un árbol no es un árbol si no hubo en él materia de lo 

                            insignificante,

insignificante es el pájaro en las ramas del árbol de la vida,

el pájaro con pico de alfiler en la solapa con escarabajos

                            de Verlaine,

la niña pájaro que pinta con pincel el jardín de los cerezos 

                           de Chejov.

Lo insignificante es una hoja en blanco, el saxofón sin aire,

                             el collar sin pez,

insignificante los colores en la madrugada marchita de 

                          los cines,

el vocalista de la orquesta de los pueblos que canta baladas

                            en inglés,

oh my love, oh my love.

Esta mañana la belleza es insignificante,

el río Moldava al pasar por Praga, el palomar, el gato de 

                             mediados de abril,

lo que hubiera podido ser y lo que fui, 

el ruiseñor de China en las mezquitas rojas del anochecer,

la red del coleccionista de mariposas, el bosque azul de

                          los barrios pobres.

Lo insignificante, una rosa de papel en un jarrón de plástico.



LA CONQUISTA DEL AIRE, 2008

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