MATILDE LADRÓN DE GUEVARA - VELAS

 Día a día cuando la sangre zarpa

del corazón -su puerto- desatada,

avanza entre la espuma, lastimada

de mi carne morena. Como un arpa


a amarilla de luz, el sol que asoma

hunde sus rayos cada vez que vivo

y cada vez mi sueño fugitivo

desciende más su vuelo hasta la loma.


Y hacia un rincón del alma sola y mía,

me voy intimidando de agonía

con un llanto que afrenta mis mejillas.


Con humo y con ceniza entre mis huesos;

con el amor, los sueños y los besos,

cayendo hasta la muerte de rodillas.





Antología poética DESNUDA



Comentarios