PAULINA IBIETA CRUZ - IX


¡Ups, me mató!
No me di cuenta
Yo tampoco
Al menos hubiera dado aviso
Mínima deferencia
¡No hay respeto!
Sé paciente…
La pobrecita estaba loca
Y mujer de poca fe que era
Pateó el altar
Con decirte que
Escupió en el cáliz
Y cagó el sillón
Qué horror
En mi templo hizo lo mismo
¿Habrá querido decir algo
Que no dijéramos?
No, no, es su culpa
No escuchó la misa
No tomó las hostias
Incuba 
Se fue sin pagar
El centesmo
La pagana
No creía en yo
¡En mí tampoco!
Tanto catecismo
Para nada
No es normal
Es anormal
Dogma de fe
Nunca quiso el parche carita
Daba asco ver la herida
Yo simplemente no miraba
Eso no hay que verlo
No es normal
Es anormal
Hay que ser paciente
En estos casos
¿Qué te ocurre?
Nada, nada
Me pica un poquitín el pecho
Hay un olor…
Tú también te rascas
Ilusiones óptico-sensorial-nasales
Mi querido querida
Tomemos hostias
De buena fe
Buenos ciudadanos
Personas sanas
Buenos profesionales
De la insalubridad
Mental
Sí, que insalubres
Llegan a nuestros templos
Ovejas perdidas
Negras
¡Insalubre diferencia!
Desencajan
Desentonan
Alteran
El orden
La calma
Que todo lo calma
Darles blanco
Blancas hostias
En orden
Se vive tranquilos
¿No son blancos los hospitales?
No
¿No son níveos los cadáveres?
¡No!
¿Te pica el pecho?
No
¿Por qué te rascas tú?
No
Hay un olor…
Sí, sí
Aroma a cipreses
Que extraño
¿Será la primavera?

Paulina Ibieta Cruz, La herida

Comentarios